miércoles, 25 de enero de 2017

“EL MISÓGINO TRUMP”

Miles de mujeres marcharon el pasado sábado 21 de julio en la capital estadounidense, en defensa de sus derechos y en protesta por la investidura de Donald Trump como nuevo presidente de una de las naciones más poderosas del mundo. El magnate y hoy flamante presidente de los Estados Unidos, ha realizado una serie de comentarios polémicos dentro de sus discursos en tiempo de campaña, desde las frases más racistas, hasta  los comentarios de un tinte extraordinariamente misógino, recibiendo por ellos fuertes críticas desde diferentes sectores de la sociedad y sus detractores quienes han hablado en su momento.

En una publicación realizada por el portal web actitudfem.com denominada “Las 10 frases más misóginas de Donald Trump” figuran los comentarios más sorprendentes y ofensivos mencionados en diferentes ocasiones por el magnate, situando como objetivo de ataque a la mujer.

Al parecer Trump no solo ataca a los migrantes, esto es lo que el millonario piensa sobre las periodistas. “Sabes, en verdad no importa lo que (los medios) escriba siempre y cuando tenga un joven y hermoso trasero” esta frase de marca registrada Trump, se sitúa entre las más polémicas, y es su momento generó el descontento de muchos medios de comunicación alrededor del mundo.
“Me gustan los niños. O sea, no pensaría hacer algo por cuidar de ello. Yo proveer los fondos pero que ella se encargue de cuidarlos”. Está en cambio, muestra el pensamiento retrogrado que el magnate tiene frente a la constitución de la familia, donde evidentemente la mujer, según su concepción, es la figura procreadora y de crianza de los hijos dentro del hogar.

El termino misoginia se define en la exagerada “aversión”, hacia las mujeres. Normalmente, se habla de la misoginia como un sentimiento de rechazo por parte del hombre hacia la mujer, sin embrago este comportamiento también ha sido identificado de una mujer a otra. En términos feministas, la misoginia está reconocida como una ideología política similar al racismo, pero que se caracteriza por la subordinación de las mujeres por los hombres.

“El comportamiento de los misóginos tiene su origen en añejas prácticas culturales en las que discriminación y agresión física o verbal son empleadas por los varones para conservar sus privilegios y posición de liderazgo ante su contraparte femenina.”

El caso del “misógino Donald Trump” es uno en miles que se condensan al rededor del mundo, toda esa estructura social y política agresiva, nos considera a las mujeres como objetos de uso, de servicio, de inferioridad y no de humanas. Es también una parte de la sociedad que promueve entre nosotras las mujeres, destruir relaciones sociales donde los prejuicios, la mentalidad conservadora y machista actué sobre nuestros ideales con el fin de manejar nuestras vidas.

En este contexto la marcha realizada en el país del norte, surgió del impulso feminista de un grupo de jóvenes que no podían creer que un presidente que había sido acusado de acoso sexual por varias mujeres y pronunciado comentarios denigrantes sobre ese género hubiera ganado las elecciones.
 “Lo que debemos ser” al antojo del poder patriarcal se enfrenta a diario con nuestro “poder femenino” que solo tiene la finalidad de vernos libres y felices, más no seguir replicando la tradición y aceptar con tolerancia una realidad que nos violenta a todas porque el machismo así lo decreta.

Finalmente no podía dejar de lado las refrescantes ideas de Marcela Legarde, antropóloga feminista mexicana, quien sostiene frente a este tema: que la política de la “sororidad” es necesaria para desmontar la misoginia entre mujeres y en todos los ámbitos en los que se exprese, haciendo énfasis en que para derrotar al opresor, primero debemos unificar nuestras fuerzas, mujeres.


“La alianza de las mujeres en el compromiso es tan importante como la lucha contra otros fenómenos de la opresión y por crear espacios en que las mujeres puedan desplegar nuevas posibilidades de vida” La misoginia entre mujeres se vive todos los días, en todas partes. ¿Cómo te enfrentas tú a la misoginia de otras mujeres? 

martes, 24 de enero de 2017

EL DISCURSO PATRIARCAL DE LA IGLESIA CATÓLICA

“Y es que la naturaleza dotó al hombre de razón y virtud; no así a la mujer, que encarna todos los vicios y las imperfecciones que puedan atribuírsele al humano.” “Fue Eva la primera pecadora de la historia religiosa, y arrastró al hombre en su desgracia, al ser culpable de la expulsión del Paraíso” (Citado desde: http://eprints.ucm.es/16835/1/TFM_Marelis_Loreto.pdf)

De a poco estas ideas fueron calando dentro de nuestro frágil pensamiento, hasta incrustarse profundamente en él y asimilarlas como correctas. El imaginario patriarcal ha reconocido tradicionalmente a la mujer ligada a la rígida dicotomía de ser  virgen  o prostituta. Por un lado la virgen es producto de la buena educación que las familias “honorables” han dado a la mujer, para establecer los límites del bien y el mal. En  cambio la prostituta, es concebida como aquella que cautiva  al hombre hasta hacerlo caer en la peor de las perdiciones, y cuyo estereotipo lo encontramos en Eva, o en Magdalena, esta última termina convirtiéndose en un modelo a seguir, pues su vida equivocada se desvanece, tras su arrepentimiento profundo, hacia al perdón del hombre.

Partiendo de estas ideas, que para muchos pueden sonar como ofensivas o atacantes hacia el catolicismo, mantengo mi postura, y pese a que soy católica al igual que la mayor parte de mi familia,  las expreso y hoy con mayor fuerza. Hace unos días asistí a la boda de unos amigos muy cercanos a mí,  realmente los vi felices frente al altar, y escuchaban atentos el sermón del cura quien ofició la ceremonia, de tal manera que decidí escuchar con mayor interés aquellas palabras que surgían de su boca.

“Hembra y macho, hombre y mujer son las uniones que Dios verdaderamente legitima y bendice. La mujer con el don maravilloso de procrear hijos al servicio del Señor, y el varón con la autoridad única que Dios le otorga como jefe de familia.” Fue de entre varias, la frase que más llamó mi atención, e hizo reafirmar mi idea preconcebida sobre una iglesia afín a las imposiciones del sistema patriarcal, que al igual que antes, como en la actualidad, sigue contribuyendo  con la formación de “buenos católicos” apegados firmemente a los designios de Dios, pese al tinte machista y de opresión hacia la mujer, que estos poseen.

“Las creencias acerca de la inferioridad de las mujeres y la necesidad de que sean controladas por los hombres, de que las mujeres traen el demonio al mundo y son responsables de la raza humana, de que la menstruación posee poderes mágicos para enfermar, de que las mujeres son por naturaleza machaconas, frívolas, indignas de confianza e irreflexivas.” (Citado desde: http://eprints.ucm.es/16835/1/TFM_Marelis_Loreto.pdf)

Tienen su punto de ebullición desde la “enajenación femenina” de la cual habla Marcela Lagarde (1997), que surgen en consecuencia del sistema patriarcal y juega un papel determinante en ésta, la falta de empatía entre las mujeres, como la ausencia de apoyo entre ellas, que en consecuencia desemboca en las ideas antes mencionadas, acuñadas por el hombre en diversos espacios y tiempo.  
Sin apoyo no hay lucha, y sin lucha no hay cambios. La toma de conciencia de lo anterior ha de surgir desde las actitudes más simples, para que “entre mujeres aparezca la mano que sostiene, los brazos que arropan, y la cabeza que idea el camino a andar para conseguir las transformaciones sociales pretendidas.”



miércoles, 4 de enero de 2017

SIN TI, SOY YO


Él le dice a diario que “la ama”, “que daría su vida por ella”, que si ella quiere “le baja la luna”,  etc., etc., etc. Estas frases constituyen los elogios más comunes que un hombre “enamorado” ofrece en diversas circunstancias a su pareja, con el fin de conquistarla, enamorarla, o simplemente excusarse de algún error cometido. Para muchos esto resulta común y hasta “romántico” en una relación afectuosa, sin embargo, desde hace un  par de décadas atrás, este tipo de actos en las parejas tienen nombre y apellido, que gracias a diversos estudios y el despertar de la conciencia colectiva sobre la problemática de la violencia de género, hoy se acuña como “amor romántico”.

Pese a que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno reciente, en los últimos años se ha desarrollado un proceso de denuncia y visibilización  sobre este problema social, donde juegan un papel muy importante los movimientos feministas y los grupos de mujeres,  que de una u otra forma han sido víctimas de este fenómeno, que presenta una diversidad de elementos que contribuyen con el crecimiento de este monstruo, en esta ocasión el “amor romántico”.

Según Marcela Legarde, antropóloga feminista mexicana, "El sujeto simbólico del amor en diversas culturas y épocas ha sido el hombre y los amantes han sido los hombres. La mujer, cautiva del amor, ha simbolizado a las mujeres cautivas y cautivadas por el amor. Se trata del amor patriarcal y de los amores patriarcales.” (Legarde, 2001, s/p)

En efecto, según lo manifiesta Legarde,  actualmente las relaciones afectivas entre un hombres y una mujeres giran en torno al amor “que envuelve la sexualidad erótica y procreadora” donde la mujer se ve cautiva de un hogar impuesto por el hombre como el ideal, y con el que toda mujer sueña como complemento de vida.

El amor romántico es algo que se ha desarrollado en los últimos tiempos, colocando las emociones en el centro de nuestra sociedad, hasta el punto de convertirlos en la base para percibir y ordenar nuestra forma de vida. Aquello genera una relación tan estrecha entre el romanticismo y el capitalismo, que hoy las grandes marcas usan este sistema para vender sus productos, determinando   un orden económico y social en el que aparentemente, el dinero no es importante y el amor siempre lo es. Sino ¿porque creen que Hollywood se empeña en recrear aquellas tormentosas relaciones afectuosas, en las que siempre triunfa el amor y donde el hombre es la figura salvadora de la historia?

Coral Herrera Gómez, investigadora española sobre las relaciones humanas desde una perspectiva de género, expone que “el romanticismo es el mecanismo cultural más potente para mantener el patriarcado en la sociedad actual” (Citado desde: http://coralherreragomez.blogspot.com/)
Es decir que el amor romántico es la herramienta más poderosa para “controlar y someter a las mujeres”, especialmente en los países que tradicionalmente se ven gobernados por hombres o por los sistemas patriarcales tradicionales. Este es un tipo de amor que erróneamente hemos aceptado, nos hace creer que cuando llega “nos hace más mujeres”, “nos dignifica”, “nos da un status social”, “nos da valor”, “nos hace madres”, “nos hace señoras”.

Este amor romántico genera desigualdad de género entre mujeres y hombres y se extiende a través de la cultura y la economía. Pese a que la mujer de hoy ya posee cierta independencia económica, aún  es el hombre quien se sobrepone en este aspecto, y somos nosotras quienes en muchas ocasiones realizamos actos que mantienen  latente este tipo de amor, que nos encadena al poder patriarcal y nos somete a los roles tradicionales.

Los hombres también aman pero muchos lo hacen desde la desigualdad, muestra de aquello es que cuando una mujer se casa con él, se convierte automáticamente en “su mujer” y de nuestra boca espontáneamente brotan las palabras “mi marido” dotándolo de un poder que será el tormento de la vida matrimonial. Y ésto no es más que el producto de la cultura en que vivimos, donde el amor romántico es una herramienta de control que asimilamos y que con el tiempo deja de doler, con tal de asegurar la armonía en pareja.

Lo que hoy resta es deslindarse de todos estos patrones ideológicos sujetos a un sistema patriarcal, y decirle no al amor romántico, que envenena, que oprime. Un amor que no es amor, porque destruye. 

Conferencia de Marcela Lagarde "Desmontando el Mito del Amor Romántico"

miércoles, 14 de diciembre de 2016

MACHISTA POR CONVICCIÓN

“Los hombres no lloran, solo las niñas lo hacen” “Lavar, cocinar, planchar, es solo tarea de mujeres” “La maternidad hace que la mujer se realice” “¿Cómo quiere que la respeten si se viste así?” “Seguro le falta un hombre” Son entre tantas las frases que las mismas mujeres nos hemos encargado de reproducir, ya sea de forma inconsciente o con tal saña que llegamos a ofender a más de uno y qué decir de muchos hombres, estos dichos ya forman parte de su léxico.


Hablar de machismo o feminismo en pleno siglo XXI, ya no es un tabú, sin embargo aún se arrastra el sesgo tradicional de una sociedad machista por convicción, donde aún prolifera el monstruo del poderío masculino, que desde los mismos inicios de la humanidad fue establecido, impuesto y adoptado. Patrones culturales masculinos que a toda costa pretenden sobreponerse a la figura femenina, generando un tipo de dominación donde la mujer aún es la principal contribuyente. ¿Acaso las mujeres somos más machistas que los mismos hombres?

Navegando en internet en búsqueda de información que sostenga mi criterio en cuanto temas de género, encontré estas líneas plasmadas en una página, donde la libre expresión cuenta mucho y permite a sus usuarios generar opinión referente a temas de toda índole, sin embargo llamó mucho mi atención lo que a continuación citaré:

Siempre me he considerado una machista en potencia, a pesar de que no siempre defiendo a los hombres, porque debo ser justa y ponerme del lado de la verdad. Soy machista, porque fui criada en esa cultura, donde el hombre tiene la batuta, aunque no siempre tenga la razón. Pero siempre soñé, tener a mi lado un hombre que me dominara, pero permitiendo mi opinión, porque entiendo que las órdenes no se discuten se acatan, por convicción propia.

Me gusta ser machista, porque jamás defendería a una feminista, siempre y cuando lo que defienda sea lo correcto. Un hombre machista es seguro de sí mismo, es confiable, lucha por aquello que cree es lo correcto y hace valer sus principios, convicciones y sus valores. Pero a pesar de que yo sea una machista consumada, jamás dejo de reconocer los defectos del machista, aun así, me gusta, y es algo que está por encima de mí.

No voy a emitir juicios sobre las feministas, pues a pesar de todo, son mujeres como yo, aunque no pensamos iguales. Estoy de acuerdo en que ambos tienen casi los mismos derechos, el hombre tiene la primacía en algunas cosas. Pero debe establecer su hombría en el hogar, porque la mujer de hoy cree tener todos los derechos, por el hecho de ganar más, pero el hombre es el hombre y tiene que haber una cabeza masculina en el hogar y la mujer debe ser el cuello que mueve la cabeza.

Debe haber un hombre en la familia quien diga la última palabra y a quien los niños respeten y teman, que sepa responder a las expectativas del hogar y de la mujer. Repartirse los papeles y sobre todos cuando se unen en pareja y van a tener hijos deben acordar, que hará uno y que hará el otro con su papel. [...] Pues la mujer de hoy, a veces toma sus propias decisiones sin consultar con el esposo, hacen cosas que debiera saberla él, por si pasa algo, después no tengan que afrontar sola las consecuencias.

Estas son las palabras de una mujer que considera ser machista, no comparto su pensamiento pero tampoco pretendo satanizar a quienes como ella, generan este tipo de ideas, e independientemente de estar o no de acuerdo con lo que se dice en las líneas anteriores, mantengo mi postura en cuanto a la defensa de la mujer y de quienes contribuyen a la formación de una sociedad libre de violencia de género, tanto para ellos como para ellas.

Una publicación de diario El Universo, señala que el machismo sigue sosteniendo la violencia  de género en el Ecuador, en el país predomina una cultura patriarcal, machista y androcéntrica en la que prepondera la opinión y el criterio del hombre, además este articulo aborda las ideas de  Annabelle Arévalo, coordinadora del área de Prevención y Atención del Centro Ecuatoriano de Promoción y Apoyo a la Mujer (Cepam), quien menciona: “El que hayamos avanzado en algunas áreas en las que la mujer se desarrolla, no significa que la violencia ha desaparecido porque tiene que ver con cambio de concepciones, de lo que significa ser hombre y lo que significa ser mujer y en ese cambio tiene que haber una rehabilitación en los hombres y una reeducación en la población”


Pese a lo evidente tanto hombres como mujeres seguimos alimentando el problema y pese a esto somos nosotras quienes nos quejamos de las actitudes machistas de los hombres, pero contradictoriamente juzgamos y tachamos a otras mujeres por tener actitudes o comportamientos diferentes al nuestro. La diferencia de género no se reduce a hombres o mujeres, sino a nosotras mismas. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Opinión

SIDA 
¿VIOLENCIA DE GÉNERO?

¿Sabías que la mujer es especialmente más vulnerable a la infección por VIH?


¿Sabías que el 90%  de las mujeres con parejas estables contrae el VIH?


En el margen del  1 de Diciembre, Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dio a conocer preocupantes cifras sobre esta problemática en el mundo, pero su estudio se centró principalmente en algunos países de África meridional y oriental, debido a las precarias condiciones que enfrentan estas sociedades, donde el desarrollo aún no es visible y las afecciones recaen directamente sobre las mujeres y niños, quienes son los más vulnerables a condiciones de pobreza y violencia de todo tipo.

Entre los datos que considero más alarmantes, figura como protagonista la mujer, por un sin número de causas, pero sobresale aquel monstruo que agobia día con día a la sociedad, la violencia de género y actualmente ya vinculada con la transmisión del VIH.

  • Las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años de edad son especialmente vulnerables al VIH y cada semana 7.500 de ellas contrajeron por primera vez la infección durante el año 2015. (Fuentes : http://www.unesco.org/new/es/world-aids-day)


  • Los estudios realizados en seis localidades de África oriental y meridional indican que, en la franja de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años, el 90 por ciento de las jóvenes de África meridional y el 74 por ciento de las de África oriental representaron el 90 por ciento del total de nuevas infecciones entre las adolescentes de 10 a 19 años de edad (Fuente: http://www.unesco.org/new/es/world-aids-day )



Datos como estos son presentados periódicamente de manera oficial por estas entidades, sin embargo poco se hace por difundir ampliamente la información, o  acaso usted, ¿conocía de esto? ¿El noticiero que usted acostumbra ver cotidianamente, se lo informó? Lamentablemente no, y considero que este aspecto alimenta erróneamente a un voraz enemigo de la sociedad el VIH/SIDA, y no me refiero únicamente a aquellas sociedades africanas, donde el mencionado estudio se realizó, aquí cabe mencionar a nuestro país, donde observamos a simple vista una amplia gama expresiones de violencia de género, siendo la mujer la principal víctima.

Aproximadamente el 68% de las personas infectadas por el VIH en todo el mundo viven en países de África, donde el virus afecta a las mujeres en cantidades desproporcionadas, a pesar de ser un porcentaje muy alto solo esta zona del mundo, cabe preguntarse qué pasa con el porcentaje restante. 

En el Ecuador la violencia de género se ha identificado como una importante causa de las infecciones por VIH/SIDA entre las mujeres del país. Según el Plan Nacional de Erradicación de la Violencia de Género hacia Niñez, Adolescencia y Mujeres, publicado en el 2007, un alto porcentaje de los abusos sexuales dentro y fuera del núcleo  familiar desembocan en el contagio de este virus, por tanto considero que la eliminación de la violencia contra la mujer constituye un ente clave en la batalla contra la expansión de la epidemia.

Los hombres tampoco están exentos de un contagio, pero la mujer sigue siendo la principal víctima de un mal que avanza silencioso y en muchos de los casos las mujeres contraen VIH a través de sus parejas “estables”. Lamentablemente en el país las estrategias de prevención son mínimas, aún están plasmadas únicamente en la teoría y pocos son los intentos de llevarlas a la práctica, además la desigualdad de poder entre el hombre y la mujer; la asignación de roles de género dentro del hogar; y las normas y costumbres patriarcales, sitúan a la mujer en una situación de mayor riesgo a la adquisición del virus.

En la actualidad varios estudiosos de género y los mismos expertos en materia de salud ya hablan de una "feminización" de la infección,  pues cada día aumentan los contagios en mujeres, de manera especial quienes poseen una “estabilidad matrimonial” es decir que las mujeres expuestas al riesgo de la infección en su mayoría, son amas de casa y lo adquieren través de sus parejas.

En definitiva puedo decir que la problemática en el Ecuador aún no está muy clara y en muchos casos se considera a la mujer "tradicionalmente casada", como la más lejana a este tipo de afecciones  a la salud, lamentablemente el virus no presenta síntomas inmediatos, y el portador conoce de su estado solo cuando está al borde de la muerte. Precautelar la integridad física y emocional es tarea de cada uno, no quiero "extremar" mis palabras, pero ahora asegurar una relación sentimental estable no debe basarse únicamente en aquellos detalles que enamoran día con día, sino también en que tanto él como ella, posean un historial clínico limpio de enfermedades venéreas y  periódicamente actualizado.  


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Opinión

¿EN EL ECUADOR SE ESTÁ NATURALIZANDO LA VIOLENCIA DE GÉNERO?

Esta pregunta se genera día a día en mi cabeza, y se vuelve más latente cada que vez una mujer aparece en los noticieros como víctima de agresión física y /o emocional desde su pareja sentimental, mujeres que sufren de acoso sexual en el ámbito laboral, estudiantil y hasta cuando simplemente usan un transporte público, mujeres que mueren  tras ser víctimas de un femicidio, mutilaciones, quemaduras con ácido, embarazos de alto riesgo, hijos huérfanos, familias desechas, etc.  ¿Asusta verdad? Y la lista continúa.
Referente a esta fecha y por desconocimiento de muchos, considero necesario contextualizarla brevemente. Cada 25 de noviembre, el mundo recuerda un hecho que marcó a la sociedad moderna, Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, fueron asesinadas esta misma fecha, en el año de 1960, por una causa realmente injustificada, su oposición al dictador Rafael Trujillo.

“Las mujeres fueron interceptadas por una patrulla del gobierno y obligadas, a punta de pistola, a subirse al asiento trasero del vehículo de sus verdugos, fueron llevadas a su propia casa y asesinadas por asfixia con pañuelos junto a su chofer. Los cuerpos fueron luego apaleados para simular golpes en un accidente automovilístico. Trujillo creyó en el momento que había eliminado un gran problema. Sin embargo, el asesinato le trajo muchos inconvenientes y fue el principio de su desgracia.”

La muerte de las Mirabal causó gran repercusión en la República Dominicana y por la contundencia de los hechos, trascendió al mundo, estas mujeres no murieron en vano e inmediatamente la tragedia provocó que el pueblo dominicano mostrara cada vez más su respaldo a las Mirabal y a sus ideas. Este pasaje de la historia latinoamericana tuvo un desenlace, el asesinato del dictador el 30 de mayo de 1960. Sin embargo el tiempo no ha olvidado a estas hermanas que actualmente reencarnan en una sociedad que de a poco reacciona y le dice no a la violencia de género, pero con mayor énfasis, no, cualquier acto violento que atente contra la madre, la joven, la niña, la mujer.

Pero, ¿Qué pasa en nuestro país? ¿Qué se ha hecho y qué no?

El Ministerio de Interior, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y la Comisión de Transición hacia el Consejo de las Mujeres del Ecuador, presentaron en el año 2014 una recopilación textual denominada: “LA VIOLENCIA DE GÉNERO CONTRA LAS MUJERES EN EL ECUADOR” que constituye un análisis de resultados de la encuesta nacional sobre “Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres”, llevada a cabo en el 2012. Este estudio arrojó datos como:

  • El 60,6% de las mujeres en Ecuador ha vivido algún tipo de violencia
  • La violencia contra la mujer no tiene mayores diferencias entre zonas urbanas y rurales: en la zona urbana el porcentaje es de 61,4% y en la rural 58,7%
  • 6 de cada 10 mujeres sufren Violencia de Género en Ecuador
  • El 90% de las mujeres casadas o unidas que ha sufrido violencia no se ha separado de su pareja.
Entre otros son los datos estadísticamente establecidos, que no dudo posean un aporte significativo para las entidades que llevaron a cabo dicho estudio, sin embargo estas mismas cifras aún se mantienen y en el peor de los casos van en aumento, basta únicamente con mirar a nuestro alrededor, y fijarse en detalles tan mínimos como por ejemplo: las vallas publicitarias de ciertas marcas comerciales, que aún persisten en la idea de sexualizar a la mujer como estrategia de venta.

De esta manera considero, que los intentos por erradicar esta problemática en el Ecuador han sido muy superficiales y me refiero principalmente a las instituciones del Estado por únicamente tratar este tema, a partir de rendiciones de cuentas, firma de convenios, campañas de concienciación por aquí y por allá, pero principalmente me refiero a que solo recuerdan que el problema existe en un día específico, y no todos los días, cómo sería efectivo hacerlo.

Aún resta entender que los derechos de las mujeres han sido vulnerados históricamente, hemos aceptado y engrandecido una sociedad patriarcal, donde la inequidad es el eje central sobre el cual  giran los más inconscientes actos de violencia. Ahora somos mujeres y hombres machistas aportando estructuralmente a que el problema se alimente y desemboque en un círculo vicioso del cual difícilmente saldremos.


lunes, 20 de junio de 2016

Opinión

INGENIERÍA EN COMUNICACIÓN, ESTRATEGIAS TÉCNICAS CON SENTIDO SOCIAL



Muchos consideran que la Comunicación Social únicamente se asocia con el mundo de las letras, la transmisión de información, y el espectáculo mediático, llevando en muchas ocasiones a satirizar o en el peor de los casos menospreciar a esta compleja disciplina de las Ciencias Sociales. Hoy en día la Comunicación Social es vista por muchos como el eje sobre el cual rotan algunas otras ciencias como la semiótica, la sociología, la antropología, y hasta la estadística, esta última, se apoya en la comunicación debido a la facilidad que le puede prestar para interpretar aquellos datos obtenidos cuantitativamente, de una forma cualitativa, así como otros ejemplos más, que se podrían denominar como dualidades de las ciencias.

Partiendo de esta breve acepción, entonces ¿podríamos considerar como una ingeniería a la Comunicación Social? Frente a esta interrogante surge el pensamiento crítico y constructivo del mexicano Jesús Galindo Cáceres, licenciado en Comunicación, doctor en Ciencias Sociales, autor de más de 29 libros, y por su puesto Coordinador del  proyecto Ingeniería en Comunicación Social y Comuniconomía, en la Universidad Autónoma de Saltillo, la Universidad Nacional Autónoma de México, y la Universidad Intercontinental desde el 2009, esta última actividad desempeñada por Galindo, hace frente a la cuestión que hoy quiero abordar, “ingeniería en Comunicación Social”

Considero que desde el punto de vista comunicacional una ingeniería puede ser aplicada a la Comunicación Social, no por lo técnico de sus contenidos sino por la sistematización que esta presenta a la hora de estudiar diversas temáticas; de tal forma que intentar fusionar lo social con una ingeniería, resultaría más o menos como el modelo de comunicación de Shannon y Weaver (1948), donde se dio a conocer una teoría matemática de la comunicación, que parte de la información pensada en función de la cibernética, hasta el estudio del funcionamiento de las máquinas electrónicas, donde la información es concebida como una unidad cuantificable que no tiene en cuenta el contenido del mensaje, pese a lo matemática que puede llegar a ser esta teoría, en la comunicación es gran soporte para el estudio de la trasmisión del mensaje de un receptor a otro, mucho más si hablamos de comunicación masiva mediante plataformas tecnológicas, la tendencia de hoy.

¿Qué dices tú cuando te dicen…? soy estudiante de Antropología, Sociología, Historia, Arte o Comunicación Social, frente a alguien que estudia Ingeniería Civil, Ingeniería en Biotecnología, Ingeniería Industrial, etc.

Poner en una balanza estas dos ramas de la ciencias posiblemente la desequilibre, por el peso que cada una tiene, por su parte las ingenierías presentan su particularidad en lo técnicas que pueden llegar a ser, mientras que las ciencias sociales presentan una base teórica muy sólida, en este punto, la metodología que propone Galindo frente a este proyecto es la pedagogía de Jean Piaget, que permite comprender que, el desarrollo cognitivo del ser humano está fuertemente ligado a las acciones inherentes al proceso psicosocial del individuo desde su nacimiento, mismas que se manifiestan de una forma sistemática a lo largo de su vida como parte de las experiencias adquiridas, en este sentido podemos comprender que Galindo desea introducir una nueva forma de ver las ciencias sociales frente a las ingenierías, partiendo del ser humano como un ente social por naturaleza, que pone en práctica a diario sus experiencias sociales mediante proceso ordenados mecánicamente, lo cual le permite ser íntegro y completo en su accionar.
En este aspecto coinciden tanto las ciencias sociales como la ingeniería, pues las dos necesitan procesar las operaciones básicas de observación, e interacción de un suceso o fenómeno que ha merecido su interés o por el cual se haya visto afectado.

Es decir que mientras la ciencia pretende entender y explicar el fenómeno observado, los factores que inciden en él y sus posibles consecuencias, la ingeniería pretende operar sobre dicho fenómeno social para transformarlo favorablemente y lograr evitar consecuencias no deseadas.
La Ingeniería en Comunicación, pretende intervenir directamente sobre el fenómeno social, más no solo interpretarlo y verlo desde fuera, referente a esto Galindo menciona que:

El ingeniero social opera en forma similar a un médico al preguntarse por la situación del paciente, para lo cual requiere un buen diagnóstico, una historia clínica lo más completa, pero al mismo tiempo también requiere de una visión enriquecida con información de diverso tipo para hacer un cálculo y un pronóstico, o más bien el cálculo de diversos escenarios posibles según recursos, condiciones y posibilidades. En el caso de la Ingeniería en Comunicación Social todo esto se hace con la ayuda de la Comunicología Social. (Galindo, 2015, p. 10)

La importancia de este proyecto radica en la reflexión que puede llegar a despertar en nosotros, no solo por la propuesta que contiene sino por lo real y aplicable que puede llegar a ser, es una idea que va más allá de nuestros ideales como comunicadores sociales, en este sentido no seriamos solo transmisores,  sino protagonistas e interventores activos de la solución del problema socialmente detectado.


Además que la comunicación pasaría de ser solo un instrumento a una perspectiva teórica, con una visión mucho más amplia y constructiva de la realidad, que no solo diagnostique el problema, sino que también diseñe la solución.