domingo, 5 de junio de 2016

Crónica y vivencias

CORAZONES AL UNÍSONO, CRÓNICA DE LOS NUEVE MESES




Te levantas una mañana y te das cuenta que ya nada es igual que ayer, pese a ser solo un día más para el resto del mundo, para ti todo ha cambiado, y es que resulta que ya no eres la misma, hay algo dentro de ti que te hace ser diferente a los demás. Levantas tu mirada observas lo que te rodea, y piensas en lo que se viene de ahora en adelante, un respiro profundo hace que agarres coraje y fuerza para seguir este nuevo camino. Sabes que sola o acompañada ahora todo depende de ti. 
Aquel positivo que marcó tu vida, ya no estarás sola hay alguien dentro de ti que te acompañará a donde vayas. Tu cuerpo y tu mente empiezan a experimentar una revolución, notarás cambios que irremediablemente incidirán en tus actos, de repente no molesta cuidarse un poco más, te haces fuerte pese a los estragos, náuseas, dolores de cabeza y cuerpo, que ahora forman parte de tu cotidianidad.
Es normal tener miedo, y miles de preguntas invaden tu cabeza, ¿Estaré haciendo las cosas bien? ¿Estará bien? ¿Es apropiado o no? ¿Qué debo hacer? Con el pasar de los días y sin darte cuenta esas dudas serán reemplazadas por otras, pero siempre sabrás que el simple hecho de que él o ella está dentro de ti, ayudará a calmar la angustia. 
Ahora los días pasan más lento de lo habitual, ya no cuentas meses, sino semanas. Es hora de adecuar tu rutina a un nuevo estilo de vida y es necesario que empieces a notar las diferencias con las que te irás transformando; antes no entendías el valor de un semana, hasta que te das cuenta que, un día, solamente un día, puede ser vital para aquella personita dentro de ti. De lunes a lunes la vida te pone a prueba y es en donde se ponen en juego varias de tus fortalezas y debilidades. Aquellos sentidos que no afloraron antes, hoy empiezan a manifestarse extraordinariamente, tu nariz por ejemplo, determina las fragancias más deliciosas, hasta una fruta descompuesta o el menú del almuerzo que aquella vecina prepara a cuadras de tu casa. ¿Será real? Claro que sí, tu cuerpo ahora puede soportar los más hostiles malestares, hasta la más placentera sensación de calma, pero todo es cuestión de paciencia, de a poco aquellos molestos estragos del primer trimestre desaparecerán como por arte de magia. 
Si antes no acostumbrabas a visitar al médico habitualmente, ahora él será tu cómplice, y a más de mirarte y mirarte de arriba hacia abajo, también tendrás que acostumbrarte a los análisis, que son indispensables para ti y para aquella vida que está creciendo. El milagro de la vida puede resumirse en algo tan técnico como una ecografía, al inicio probablemente no veas más que un punto, que después tomara múltiples formas, sin embargo para ti verlo en cada control será de gran emoción y te inspirará a continuar. 
Ahora todo gira en torno a ti, te cuidarán, te consentirán ¡deja que lo hagan! No está mal sentirse protegida un poco más que antes, cada paso que quieras dar, cada movimiento que quieras intentar, todo cuenta. 
Ahora más rellenita, con un brillo único en el rostro, tu sensibilidad a flor de piel y con más ganas de conocerlo, ya cursas el segundo trimestre y te preguntas por su sexo, “no importan lo que sea, con tal que nazca sano” es lo primero que dices cuando te preguntan ¿Qué es? Pero sabes que muy dentro de ti anhelas una niña que será tu cómplice de vida, o un niño que siga los pasos de papá. Aquellos bellos momentos que nunca olvidarás, se van acumulando en tu mente, desde sentir por primera vez a tu bebé, hasta la mano que te sujeta en cada dolor, hace que entiendas que el camino que se viene es largo, pero no menos hermoso. 
De pronto te das cuenta que la sonrisa que marca tu rostro, en cuestión de segundos cambia por un torrente de lágrimas, tranquila, es normal, ahora eres más sensible y minuciosa. Planificarás cada momento, vas llenando aquel espacio en casa que destinaste para esa personita, regalitos por aquí y por allá, todo es más pequeño y tierno. 
Llega el tercer trimestre, la ropa ya no entra con facilidad, la balanza ya no es tu mejor amiga, la cintura duele, los pechos se inflaman y tus pies soportan un peso adicional que hace que se hinchen, ¡tranquila todo sigue siendo normal! Ahora es más grande, y llega aquel repentino momento de su primer movimiento, aquel instante que te elevará a las nubes, y luego pasarás horas de horas a la espera de otra patadita. 
Verás tu vientre crecer sin parar, y pese a las marcas que aquello deje en tu piel, entenderás que todo después valdrá la pena. Aquellas huellas serán solos cicatrices de guerra, porque eso eres, una guerrera. 
Ahora todos saben que tú y él son uno solo, todos preguntan cuándo nacerá, todos te ven radiante y cautivadora, aquel bultito que sobresale en ti es la causa. De a poco tus horas de sueño disminuyen, no solo por los pensamientos que cruzan por tu cabeza, sino porque tal vez a tu pequeño no le gusta el lado que elegiste para descansar, recuerda que crece sin parar y su espacio ahora es más reducido, pero con la misma calidez del primer día en que se mudó a vivir a ahí. 
Después de tanta espera y de haber a travesado por un difícil pero memorable camino, sin darte cuenta estas a tan solo días de conocerlo, es sin duda el tramo más largo que debes enfrentar, te llenas de ansiedad y temores, pero sabes que al final del camino te espera la más bella recompensa. Empiezas a hablarle sin parar y el parece oírte ahora más que nunca, ¡también quiere conocerte! Pero tú sabes que el mundo que le espera es muy diferente al de ahí dentro, ahora dependerá de ti para poder vivir. Aprovecha este momento es el único instante en que se estrecha aún más esa relación y se engrandece ese amor único en el mundo. 

Es el momento, llegó el gran día, el dolor se apodera de tu cuerpo pero sabes que pronto pasará y que en solo horas conocerás al amor de tu vida, al que tú permitiste formarse y crecer dentro de ti, a quien le estas regalando lo más bello del mundo, la vida. No es fácil asimilar que ya no lo llevarás dentro de ti nunca más, cierras una etapa y abres otra, en la cual todo cambia, un nuevo inicio, una nueva vida. Eres valiente, eres guerrera, eres mujer, eres madre, siéntete orgullosa pues solo tú tienes la increíble capacidad de crear vida, y saber que en algún momento tuviste dos corazones latiendo a un solo ritmo, hará que esta travesía de los nueve meses te marque por el resto de tu existencia.





1 comentario:

  1. “Maternidad sin censura. Esta es la maternidad; es cruda, impresionante, desordenada y jodidamente divertida, todo en uno. Tener un bebé es una hermosa experiencia, y no se habla mucho de la realidad de la vida en el posparto. Y definitivamente no fotografié lo suficiente. Algunas personas probablemente encuentre esto incómodo pero, ¿ por qué? ¡En serio no lo entiendo! Probablemente es porque no se habla de esta parte. Todos deberíamos tratar de educar, empoderar y abrazar cada aspecto del parto, incluso en momentos como este. Y hacerlo mientras se tiene un sentido del humor. Nada como darle la bienvenida a la maternidad con un bebé adorable y un pañal gigante de mamá“.

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